Dejé de ser el insecto en mi estado crisálida, dejé de encerrarme, protegerme y ocultarme en mi cápsula. Estaba saliendo, mis aparatos internos estaban desarrollándose y estaban casi preparados para enfrentarme a mí misma. Pero como suele suceder, y no sé por qué me sigue sorprendiendo, esto se jodió, otra vez. Me pudro en la idea-lización. No.
Lo que más me revienta, es que el proceso dura un tiempo determinado, no necesariamente es preciso. Yo me encontraba en mi fase final y decide hacer su aparición final, en la fase final. ¿Acaso es una ironía?
Y es que el monstruo ese, viene y decide invadirme, y lo próximo que hace es coger unas pinzas, que ni siquiera eran de acero inoxidable, es decir que el plan maquiavélico no era que muera instantáneamente, sino que pase por todo un proceso (proceso es una palabra bonita para esto) de infección. Coger las pinzas para examinar cuidadosamente mis alas y mis patas, para joderme. "Es mejor quemarse que apagarse lentamente" Yo prefiero ni siquiera salir a la luz, quedarme como crisálida y evitar la idea de salir ¿Por qué? Porque si salgo, voy a morir. Yo no quiero morir.
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