Me gusta estar echada, estando echada todas las emociones naturalmente se equilibran en conexión al cuerpo y al ángulo en que estamos. Cuando camino, mis emociones están conectadas a mis pies, no me permiten pensar bien, no llegan a mi cerebro de una manera balanceada. Me gusta estar echada, siento como si fuera un lago no alterado por si quiera una hoja, por ello, todo llega a cada uno de los lugares -ya sean pequeños o grandes- de manera perfecta y equitativa, siento como mi corazón está a la mitad, mi estómago, mi cerebro, todo se encuentra en el mismo nivel del mar sangriento mío. A 750 msnm.
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