domingo, 13 de septiembre de 2015

Quizá


Camino por el borde de una hoja de ciruela
Intento no caerme y destruirme en mil pedazos
Los fantasmas aparecen
Y
Entonces
Comienzan a cabalgar en lo más profundo de mí
Me observan a través del terciopelo transparente
Supongo que el día que aprendí a nadar entre mis enredados vellos
Dejé que traspasaran mi piel

Algunas veces ella viene a cantarme una canción
Y yo la escucho
Y la escucho
Y la escucho
Y nada puede detener su canto

Me pregunto si alguna vez lo olvidaré
Cuando sea tan vieja como esta silla
Tan apolillada como esta madera
Tan desgastada como este árbol

Quizá mentí cuando dije que me encontraba bien
Quizá esta noche deje que los fantasmas me absorban
Y finalmente desaparezca
Y finalmente abandonaré este cuarto
Esta silla
Esta madera
Este árbol

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