lunes, 19 de diciembre de 2016

Domingo por la noche.

Otro espejo roto
se ha sumado
por cuenta propia
a mi colección de espejos
no coleccionables.

Por primera vez

me he contemplado
frente a los espejos rotos
que contiene el gran espejo roto
y
en cada una de las partes rotas del espejo
he visto el reflejo de mi cuerpo.
"No estoy observando.
Estoy contemplando tus pechos"
La frase que no esperaba escuchar
regresó veloz a mi memoria,
así que decidí contemplarme a mi misma
y
en ese mágico momento,
me enamoré de mi cuerpo
de mis areolas,
de mis pechos,
de mis curvas suspendidas,
de mi suavidad.

Me enamoré de mi rostro,
de mis ojos,
de las pupilas de mis ojos,
de mi  propio reflejo en las pupilas de mis ojos.

Me he contemplado en un espejo roto
y ha sido este mismo e inútil espejo
el que me ha enseñado
a amar mi cuerpo en su totalidad.

El reflejo del espejo roto
me ha enseñado a contemplar
partes que nunca había visto,
pero que sin embargo
han estado aquí, en mi misma
por años.

El reflejo del espejo roto
con sus tantos espejos rotos en él
me ha enseñado a amar todas mis partes rotas
no tan rotas...
No.
No rotas.
Únicas. Hermosas.

Por ejemplo:
Mis areolas, mi nueva parte favorita de mi.

martes, 13 de diciembre de 2016

Libertad I


Existen 2 tipos de burbujas:
la de la fantasía e ilusión
y la de la realidad y esencia.


En la primera, la falsa dicha, el amor idealizado, el auto-engaño inconsciente y la confortable estupidez abundan y nos cubren el rostro con flores artificiales que nos engañan y de forma inaplazable nos dejan ciegos.

En la segunda, suceden las cosas buenas y malas, el aprendizaje constante, la introspección profunda y el crecimiento. Y entonces, las flores más hermosas comienzan a brotar desde la raíz más profunda de nuestro corazón y nos iluminan con una pureza que aunque tengamos los ojos cerrados, sus pétalos nos dan el poder de ver el escenario completo.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Verano

Desde hace años caí en la cuenta de lo siguiente:

La naturaleza y yo siempre estamos conectadas
tan solo hace un tiempo los días eran iluminados
ahora
ambas estamos estancadas
en un absurdo invierno.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La caja

Y para no finalizar
guardaremos nuestras cajas
en lo recóndito de las branquias del pez;
pequeña gran nube
me mojas
y no hago nada
más que verte
y cuando me notas
lo escondo todo
porque no quiero herirte
pero te quiero,
te quiero.
No.
Por hoy sólo quédate a mi costado en la isla que te asusta.
Te quiero por esto.

¿Lo entiendes?
Yo no.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Espera (nza)

donde la tierra vive fresca
y las flores nunca envejecen,
mi alma descansa escondida
esperando por los rayos del sol
que nunca logran tocar sus pies...

jueves, 28 de abril de 2016

A veces

A veces me siento como una nube inamovible
como si no le perteneciera a la naturaleza
y solamente fuera un objeto encontrado en el cielo

A veces vuelves y caminas por mis hombros
paseando suavemente entre mis vellos
y mi cuerpo muere por segundos
y exhalo mis miedos
y ya no existo

A veces vuelves y escarbas mis recuerdos
y dilatas mis pupilas con miradas luminosas
como si tus ojos hubieran sido inventados únicamente con ese propósito
me observas tanto que puedo contar una a una tus pestañas
adivinar los secretos que cuidas tanto ya no resulta una quimera
y si el tiempo se detuviera serías el único cuadro que podría mirar el resto de mi vida

A veces el coraje me resulta agotador
y caigo inminentemente sobre el pasto
donde las voces de las hormigas repiten constantemente:
A veces
A veces 

A veces

A veces el torbellino que dibujas en mi ombligo
resulta mi desastre natural favorito
de pronto me mareo
de pronto brotan flores
de pronto las arrancas
y el colibrí ya no se posa sobre mi pecho
porque mi miel es ácida
y mi piel quema
y voy proyectando rayos de sol


A veces soy las hormigas
A veces soy el jardín
A veces soy el torbellino
o simplemente tu dedos
A veces soy yo

A veces te recuerdo
A veces me desintegro
y te olvido
la mayor parte del tiempo a veces resulta
pero 
a veces
tan sólo
a veces

A veces
A veces
A veces.

Nunca siempre.

miércoles, 6 de abril de 2016

¿Dónde diablos estoy?

Las moléculas del pulpo
la suavidad del mar
Se avecinan a mi puerta
sirenas que no saben nadar
se esconden bajo las estrellas
cuentan sus cabellos cada año
y cada año mutan de piel
mientas las caracolas conservan su canto

Se avecinan a mi puerta
caballos que huelen a mar
que van cruzando fronteras internas
destruyendo cada célula mágica
dilatando cada pupila
dinamitando cada margarita
odiando cada dios marino.

martes, 23 de febrero de 2016

El color de sus ojos

Cada vez que escucho esta canción,
escucho el color de tus ojos.



Y aún no sé cómo se llama esta canción
pero cada vez que miro tus ojos
comienzo a escucharte
y me siento en las rodillas del mar

y me abrazas
y el mar se calma
y me siento en paz