lunes, 5 de noviembre de 2018

Dificultades

Ha sido difícil estar bien hoy
preparar el café
disfrutarlo un poco

tan difícil como encontrarte en cada segundo y en cada consuelo
porque cada lagrimita solo me asfixia un poco
porque ha sido difícil que no estés, sobre todo hoy

perderte a cada segundo es un aprendizaje que me rehúso a aprender
perderme es nadar con peces imaginarios en este mar a punto de quebrarse



martes, 23 de octubre de 2018

Me gustabas más cuando me querías más.

Tal vez necesito instrucciones, maneras de entender el giro de tu mundo
formas de saber que tu mirada real está dentro de los ojos de tus ojos en mis ojos
instrucciones sobre cómo sentarse en tus pestañas a la hora del sol.

A veces veo puentes maravillosos en mis sueños

y solo imagino el momento de su destrucción
porque existe algo en la destrucción: el nacimiento de algo real.


Tal vez necesito renacer, reencontrarme, reconciliarme

para poder re insertar sensaciones pasadas
O tal vez, necesito decirte gracias por abrirme los ojos a cada segundo
cada día o mejor dicho siempre.

Siempre, siempre agradezco por todo

esta vez es distinto, esta vez es en otro plano
esta debe ser la máxima apreciación del agradecimiento.

Mientras tomamos el té de rosas sobre la panza de nuestro gato

Pienso que es de esta manera en la que uno debe sentirse afortunado.

martes, 2 de octubre de 2018

Esquina

El hombre que vivía dentro del jardín pensó:
Hoy es el día en el que muero y aún no lo sé
para que mañana no sepa que ya estoy muriendo.

El hombre que vivía dentro del jardín sintió:
La vida solo nos muestra el camino hacia la muerte
porque solo la muerte nos hará sabios.

El hombre que vivía dentro del jardín se preguntó:
Nosotros, las malas personas, también lloramos y sufrimos tristezas profundas
¿Callado lastimaré menos?

El hombre que vivía dentro del jardín lloró:
(domingo)
(lunes)
(martes)

viernes, 3 de agosto de 2018

Necesidad

Necesito transmitir lo que veo, no lo que callo
Mostrar cómo ven la belleza mis ojos internos
Siento que este anhelo me come y yo lo como a él
Porque somos como amantes en la ducha un día de sol a las 4 de la tarde
Tal vez un sábado o viernes

Ojalá poco a poco pero veloz, se abra el camino

se cierren los miedos y cultive lavandas.

sábado, 28 de julio de 2018

-

Quiero desaparecer, quiero desaparecer, quiero desaparecer, quiero desaparecer, quiero desaparecer
No existe otra cosa en la que pueda pensar
No existe otra cosa que pueda desear tanto ahora
Le imploro a la nada, lloro, sigo repitiendo lo mismo.
Quiero desaparecer
Quiero desaparecer
Quiero desaparecer
Quiero desaparecer
Quiero desaparecer
Quiero desaparecer

Me suena raro de tanto repetirlo
siento que este deseo genuino tan fuerte se cumplirá mientras más lo grite,
mientras más lo anhele.
En cada suplica me hago más débil y me siento sola.
Tengo miedo.

Quiero desaparecer, quiero desaparecer, quiero desaparecer.
¿Hay algo ahí que pueda ayudarme? ¿Hay alguien?
Necesito no estar presente.
Necesito ya no sentir esto.
Necesito ya no ser.

martes, 19 de junio de 2018

Sobras

Que
Extraño tus labios sobre la comisura de los míos
a las 10:51:04, a las 10:51:05, a las 10:51:06...
Las cosquillas que inocentemente me regalas
con las puntas de tus cabellos a las 11:00.

Casi nunca estoy segura de nada,
pero hoy sí sé que el amor se ha ido
y con él las polillas y su luz.

Es inevitable pensar en alguien más fuerte que yo
pero también resulta natural cuando ya nada puede ser peor.
¿Qué más hace falta?
Tal vez despreciar los insectos que anidan en mi boca,
y comprender que es necesario callar, porque es lo mejor que sé hacer.

Ya no quiero seguir callando mis vacíos.



martes, 13 de marzo de 2018

El jurar nunca.


Ya no sé si yo estoy condenada a ser traicionada por la gente que dice amarme o si la gente que dice amarme está condenada a traicionarme. Tal vez debí notarlo desde que sentí -por primera vez- lo que es el presentimiento a los cinco años, desde que no estuve segura con la primera persona. Entonces pienso que tal vez yo me condeno a mi misma por traicionar lo que mi mente me dice, por esquivar cínicamente los accionares sigilosos y ajenos, por ser tan tonta y humana pequeña. Me digo a mi misma: tal vez debí. Y es que sí, tal vez debí y todas las veces tal vez debí. Pero de qué sirve lamentarse me pregunto e inmediatamente me respondo que tal vez es porque quiero un poco de compadecimiento autoimpuesto, porque me provoca consolarme y sé que nadie va a consolarme como yo, porque nadie va a llorar como yo, como cuando lo hago yo junto a mí misma. Mi primera enemistad a los diez años, nunca la vi venir, pero entendí que rozaba finamente la traición. Desdén del tipo C. Rechazo del tipo C. No quiero haberte traicionado, pero mientras escarbo en el cajón de polillas moribundas y traiciones grises, me asusto al pensar que sí, te he traicionado. Quedarme no fue una opción. Volver no fue una opción. Escapar no fue una opción. ¿La traición lo fue?
Tal vez todas las veces que no me quedé, las veces que no volví o las veces que no escapé. Y tú. Finalmente me has herido, sin querer, pero me has herido y tengo dos trabajos que duran cuarenta y siete horas al día; el primero es fingir que todo está bien y el segundo convencerme de los tigres que no aparecen para afilar sus garras sobre mi garganta, cada mañana a las siete y uno. Yo te prometo que intento meter mi mano hasta mi garganta para desgarrarlos pero termino desgarrando mi garganta y las promesas y las charlas. Y la traición. No. La traición me desgarra a mí, de pies a cabeza, haciéndolo en movimientos circulares, pintándome de súplicas y volviéndome una obra inadmisible. Al fin puedo notarlo y me sorprendo y lloro quieta; las traiciones me visitan cada cierto tiempo, tal vez para recordarme el dolor incurable y jurarme a mí misma que la traición es cuestión de abandonar todo lo logrado y todo lo amado hasta ahora.

Siempre me pasa lo mismo.

¿Qué hago con este corazón? ¿Qué es amar? ¿Sé amar? ¿Podré amar? ¿Qué es el amor? ¿Alguna vez realmente amé? ¿Alguna vez supe lo que era el amor? ¿Sabré alguna vez amar? ¿Sabré amarte? ¿Sabrás amarme? ¿Sabremos amarnos? ¿Te gustará mi forma de amar? ¿Cómo se ama? ¿Cómo se aprender a amar? ¿Algún día llegaré a amar? ¿Amarás la forma en la que te ame? ¿Me amarás? ¿Te amaré? ¿Sentirás mi amor? ¿Mi amor será puro nuevamente? ¿Hallarás la forma de encontrarnos para amarnos? ¿Hallaré la forma para saber amarte? ¿Te amas? ¿Nos amaremos transparentemente? ¿Me dirás algún día que me amas? ¿Te diré algún día que te amo? ¿Quién de los dos soltará el primer "Te amo"? ¿Mi corazón está podrido? ¿Mi corazón siente? ¿Qué es este sentir? ¿Qué es este constante No sé en mí? ¿Te miraré directamente a los ojos cuando te diga que te amo? ¿Me mirarás? ¿Quién eres? ¿Quién soy? ¿Me conoces desde ya? ¿Te conozco desde ya? ¿Nos conocemos? ¿Cuánto más? ¿Cuánto dura el amor? ¿Cuánto durará nuestro amor? ¿El amor acaba? ¿El amor es inmediato? ¿Cómo es la naturaleza del amor? ¿Qué tanto se puede amar? ¿Qué tan poco vale el amor? ¿Cuánto vale el dolor sobre el amor? ¿Cuánto vale el amor? ¿El amor cura? ¿El amor es luz? ¿El amor me hace feliz? ¿El amor me hace triste? ¿Mi amor es sanador? ¿Mi amor es horrible? ¿Mi forma de amar es complicada? ¿Mi forma de amar es compleja? ¿Entenderás mi amor? ¿Entenderás, mi amor? ¿Mi amor entenderás? ¿Por qué el amor nos hace sentir tanto? ¿Necesitamos el amor? ¿Qué sería de mi sin el amor? ¿Qué sería del amor sin mí? ¿Qué sería de ti sin mi amor? ¿Me amas? ¿Te amo? ¿El amor es difícil? ¿El amor contigo será fácil? ¿El amor conmigo será fácil? ¿Por qué sigo buscando el amor? 


Tú y yo significamos todo lo que el amor es.